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NÚMERO 70 - Abril 2010


Henri Cartier-Bresson. The Modern Century

MoMA. Nueva York
Hasta el 28 de junio de 2010


La fotografía es "poner la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo eje". Para Henri Cartier-Bresson (1908 Seine-et-Marne-2004 Provence) la fotografía, además de su pasión o su medio de ganarse la vida, era una manera de vivir, de conocer el mundo a nuestro alrededor.

A Cartier-Bresson le fascinaba lo que le rodeaba, y podemos comprobarlo en la primera exposición dedicada al fotógrafo desde su muerte, en 2004, que acoge el MoMA de Nueva York. Su obra vuelve al museo neoyorquino, donde pasó por primera vez en 1946. Esta vez recoge una amplísima retrospectiva de 300 piezas agrupadas por temáticas y que permite hacerse una idea de su evolución.

Cartier-Bresson comenzó a centrarse en la fotografía en los años 30, después de estudiar pintura y más concretamente la corriente del Surrealismo. Durante esa década ayudó a definir el 'modernismo fotográfico', con una cámara compacta que captaba momentos de la vida cotidiana. El uso de esas cámaras permitía a los fotógrafos ser más libres -hasta entonces llevaban pesados y poco prácticos equipos- y colarse de verdad como espectador privilegiado de la vida ajena.

Así lo comprobamos en la serie de primeros trabajos de Cartier-Bresson, que entre 1929 y 1933 estuvo en Francia, Italia y España, entre otros países, captando el surrealismo callejero. Cartier-Bresson captaba momentos espontáneos, muy intensos, donde se percibe que el sujeto fotografiado ignora que le enfocan -denota la gran paciencia y sentido de la oportunidad del autor, que hallaba el encuadre perfecto en el momento preciso-.

En realidad, el fotógrafo francés estuvo viajando durante 50 años por todo el mundo. A partir de la II Guerra Mundial su trabajo se centró en el fotoperiodismo, de ahí que fundara, en 1947 la agencia Magnum Photos junto con Robert Capa, David Seymour, William Vandivert y George Rodger. Sí, en la muestra podemos ver muchas instantáneas de campos de refugiados en India, de la Alemania post-nazi, de una Europa desecha cuyos habitantes van reconstruyendo.

La muestra también recoge muchos contrastes entre Oriente y Occidente. Vemos la extrema pobreza de la India -Cartier-Bresson fue, además, testigo de la muerte de Gandhi en 1948-, el trabajo a destajo y el retraso industrial de China. Por contra, dos 'nuevos mundos'. Unos EEUU que han superado la época de las fábricas y despegan en el capitalismo; la verdadera URSS, que aunque a ojos de los norteamericanos quería parecer un país fuerte económica y tecnológicamente, vemos que era, en realidad, un país agrícola y atrasado sometido a una férrea dictadura. El francés fue el primer fotógrafo autorizado en el país.

Cómo no, no faltan los retratos de personajes muy relevantes de la esfera de la pintura, literatura, cine, arquitectura... fotografías de Truman Capote, Simone de Beauvoir, Matisse, Max Ernst, John Houston y muchos más, para Ediciones Brown. Celebridades aparte, vale la pena sumergirse en la obra de Cartier-Bresson. Su manera de unir ojo, cabeza y corazón se refleja con tal sensibilidad y maestría que realmente uno puede convertirse en observador privilegiado del comportamiento humano. Ese es su legado.



Las teorías salvajes

Pola Oloixarac
Ed. Alpha Decay, 2010


La editorial independiente Alpha Decay presenta en España la primera novela de la escritora y traductora Pola Oloixarac (Buenos Aires, 1977). En Las teorías salvajes se centrifugan tradición literaria argentina y contemporaneidad, alta cultura y cultura pop, en una narración que mantiene un elevado nivel de suspense y adicción.

El lector no tiene más que deslizarse por su escritura, de estilo barroco y vocabulario muy elaborado, al tiempo que fluida y rítmica, para sumirse en la vorágine de sus historias, que, sin embargo, presentan en ocasiones una insalvable distancia e independencia entre sí, cuyo resultado es una unidad algo desmadejada.

La novela de Oloixarac alterna dos hilos argumentales que poseen un denominador común: la pasión del conocimiento y el aprendizaje en sus diferentes vertientes. La narradora, una bella, intrépida y prometedora estudiante universitaria, observa su entorno e intereses, los analiza, formula hipótesis y extrae conclusiones, como si la realidad entera fuera un campo de estudio y la novela se correspondiera con la narración de su investigación.

Entre los personajes radiografiados por ella se cuentan científicos frustrados, antropólogos perturbados, militantes izquierdistas, freaks, geeks, nerds y otros sujetos que, tras ser programados para su correcta integración en sociedad, presentan desviaciones de comportamiento a la hora de implementar su inserción y entrar en contacto con las reglas implícitas que rigen el mundo. Relegan su existencia a una periferia oculta, viciada: conductas extremas, parafilias, ingesta de drogas de diseño, agresividad y hacking se presentan como los ritos actuales de iniciación a la vida adulta.

Respecto a la perspectiva adoptada, la obra expone la realidad en clave filosófico-bélica. Conquista, a través de un infinito bucle gramatical, la no tan oscura analogía que se establece entre guerra y seducción, salvajismo y civilización. En el tiempo de la novela, la contienda es dialéctica, léxica, sintáctica. El objetivo a alcanzar a través de flirteo y sugestión, ya no es el bien material, sino la sabiduría acumulada, el patrimonio cultural, las enseñanzas político-filosóficas. El presente es un estado de excepción; la resolución del conflicto depende de variables puramente intelectuales. El morbo y el ejercicio de seducción están anclados a la búsqueda humanística.

"Las teorías salvajes" destila sagacidad, inteligencia, sarcasmo y pedantería -autoinfligida- a partes iguales. Pola Oloixarac se alza como revelación de la literatura argentina con esta novela innovadora cuyo centro neurálgico, su fundamental foco de interés son las teorías, que sustituyen a la implementación, al desenlace de la acción, y se concentran en los conceptos sociológicos, psicológicos, filosóficos, antropológicos y políticos.



Krautrock: the Rebirth of Germany

Ben Whalley
BBC


En noviembre del año pasado Europa entera celebró el aniversario de la caída del muro de Berlín como el acontecimiento más definitorio de la identidad europea en el nuevo siglo. Dejando de lado lo simbólico de la fecha y su importancia, su carácter aglutinador se refleja en las modas, y hoy en día Berlín es probablemente la ciudad más visitada por las nuevas generaciones de todo el continente.

Su fama como vórtice musical comienza en la segunda mitad de los 60 cuando en diferentes polos de toda Alemania -Munich, Dusseldorf o Colonia- se empieza a gestar lo que sería bautizado por la prensa extranjera como Krautrock (repollo rock). En torno a pequeñas células creativas experimentales (Zodiac Free Arts Lab) y revolucionarias se aglutina un grupo de músicos -algunos sin ningún tipo de formación musical- obsesionados por crear algo nuevo, ajeno a imitaciones exógenas (inglesas o americanas), forzando aristas con el free Jazz, el Avant garde, la psicodelia, el prog rock o el acid (que aún ni existía).

El documental "Krautrock: the Rebirth of Germany" fue rodado en dos semanas entre Austria y Alemania. Dirigido por Ben Whalley y emitido por última vez en la BBC el pasado mes de noviembre, retrata con aire cercano a sus protagonistas en muchos de los lugares originales donde se gestó el movimiento. Grandes paisajes, entornos pintorescos y rincones con historia aún reconocibles a día de hoy.

Todos coinciden en afirmar que tras la II Guerra Mundial y el contestatario Mayo del 68 europeo se imponía la regeneración de las raíces alemanas, tanto en cine -Herzog, Fassbinder o Wenders- como en la música, y que buscar más allá de la canción ligera teutona de inspiración anglófila -Elvis en el punto de mira- era una manera de crear algo completamente nuevo y arriesgado. A pesar de la trascendencia del movimiento, el éxito no acompañó, o dicho de otra manera, nadie sacrificó sus parámetros creativos en pos de la recompensa comercial.

Y así siguen todos, desde Hans Joachim Roedelius, pionero y fundador de Cluster, hasta los más conocidos mundialmente Kraftwerk, pasando por los inclasificables Faust haciendo música con un mezclador de cemento en su granja. Todos, Amon Düül II, Can, Neu, Tangerine Dream, Popol Vuh, Harmomia, se caracterizan por un espíritu insobornable y un compromiso exclusivo con ellos mismos. Sirvan como anécdota los esfuerzos de un joven Richard Branson por hacer del Krautrock algo lucrativo en el Reino Unido vía Virgin. Faust todavía se ríen con ello, pero sin acritud.

Fresco adictivo que tiende puentes entre pasado y presente y obliga a acercarnos a aquella época con todos los respetos y la curiosidad afilada (como hizo Bowie en su trilogía berlinesa). Basta mirarse en el espejo de bandas del sanctasanctórum indietrónico como Radiohead, Portishead, LCD Soundsystem, Stereolab, Orbital o The Chemical Brothers (su reciente "Escape Velocity") para darse cuenta de que la experimentación nunca fue un juego para ellos.



Miquel Barceló. 1983-2009 La solitude organisative

CaixaFòrum, Madrid
Hasta el 13 de junio de 2010


Ver de cerca extensa obra de un artista considerado genio en vida es obligado. Poder hacerse a la idea de cómo refleja "su realidad" sobre cualquier material, e incluso ver trabajos que nunca antes se habían mostrado en público es un privilegio. Así se ha concebido la exposición de Miquel Barceló "1983-2009 La solitude organisative", que puede verse hasta junio en el CaixaFòrum de Madrid. Antes de entrar en el edificio diseñado por Herzog y de Meuron, la escultura en bronce "Gran Elefant dret" nos imbuye de inmediato en el imaginario del artista.

"No es una retrospectiva clásica", afirma su comisaria, Catherine Lampert, quien ha organizado la muestra de 180 piezas del artista de Felanitx (Mallorca) como si fuera el taller donde trabajaba en París, allá por los 80. Siete salas con siete temáticas plenamente dotadas de sentido si se toman como referencia las etapas vitales y de creación artística de Barceló.

La muestra comienza por obras, sobre todo de los 80, en las que el mar -referencia presente en casi toda la obra de Barceló, por su origen isleño- es protagonista, la biblioteca y el estudio. "L' Amour Fou" preside la sala, un cuadro de gran formato en el que el artista yace tumbado con una erección sobre la mesa rodeado de miles de libros, alcohol... Sigue con "Un léxico de esperanza humana", acuarelas inéditas sobre la Divina Comedia de Dante.

El recorrido enseguida se torna más orgánico, con "cuadros que pertenecen al mundo terrenal". Obras con densas capas de materia, como "Bodegón rosa" o "Animales del mar", una 'pista' realizada en cerámica de su obra más cercana a la divinidad, "La multiplicació dels pans i el peixos" que se encuentra en la Capilla del Santísimo de la Seu de Palma.

En "Huir del exceso" encontramos, una de las fases más introspectivas de la trayectoria del felanitxer. Cuadros difícilmente descifrables, ya que datan de finales de los 80, cuando realizó una travesía por el desierto del Sáhara. Y es que han sido muchos sus viajes de 'descontaminación' del mundo occidental, a Níger, al país Dogon -en Mali-, donde Barceló viajaba frecuentemente en los 90 ya que incluso tenía un estudio en Gogoli. De esto último la muestra contiene muchas acuarelas sobre papel, como si el artista, en lugar de fotos, prefiriera plasmar la realidad según él la concibe.

Cierra la muestra "Retratos", una serie sobre las personas y lugares que conoce y admira Barceló, otra visión muy personal de ver lo que le rodea. Imposible acabar esta reseña sin referirnos a la obra -reciente, de 2008- que da nombre a la exposición, "La solitude organisative", un gorila sentado en una habitación blanca. Como el mismo Barceló ha explicado, es un autorretrato que simboliza su evolución: primero pintaba a cuatro patas, mientras que ahora crea de pie.



Yo

Juanjo Sáez
Ed. Mondadori, 2010


"Una tira, cuando es muy pero que muy mala, es buena", le dicta a Juanjo Sáez su conciencia, o su ego, o su superyó: un coloso que se erige a contraluz ante la pequeñez del autor, para ir juzgando y rebatiendo cada una de las tiras que este presenta en "Yo", otro libro egocéntrico de Juanjo Sáez, el nuevo volumen editado por Mondadori.

La obra recopila trabajos que aparecieron en diversos medios como la Rock de Lux, .H, El Periódico de Cataluña, El País o El Mundo, así como tiras censuradas y otras que nunca llegaron a publicarse. Todas ellas se ensamblan en una historia en la que el dibujante se enfrenta a sí mismo al tiempo que va repasando su evolución en un itinerario cronológico que abarca estilo, intereses y medios en los que ha trabajado.

El trabajo de Juanjo Sáez supone un recorrido a la sociedad occidental actual que toma como punto de partida la realidad barcelonesa para cuestionar y parodiar elementos de ámbitos tan dispares como el mundo de la moda, la cultura supuestamente alternativa, las revistas de tendencias, los locales nocturnos o la actualidad política. Para construir esta parodia el autor comienza a satirizar lo que más cerca tiene: él mismo y su entorno más próximo: a modo de reflexión sarcástica, e introspectivamente, ahonda en temas como el paso del tiempo, el egocentrismo y sus miedos e inseguridades. En este tira y afloja consigo mismo muestra su peculiar humor: hace uso de una fingida ingenuidad para tratar los temas más escabrosos, sobre todo en lo que a política y sociedad se refiere.

El estilo de las ilustraciones es asimismo naïf: son dibujos inconclusos, muy simples, según la propia opinión del autor "fruto de la pereza y de la prisa", apuntes dados por finalizados prematuramente, emulando el trabajo de un principiante o aprendiz, que acompañan los comentarios del que está aprendiendo, por ensayo y error, a articular su vida en sociedad.

En su tercer volumen, tras un período evolutivo que comprende más de una década, ¿poseen las tiras actuales de Sáez la frescura de sus primeros trabajos en Rock de Lux? ¿Resulta su crítica tan efectiva y vital al abordar el gobierno de los políticos como lo era al criticar el FIB? ¿Le interesan a su lector los nuevos temas sobre los que opina el dibujante? ¿Entenderán los lectores de las secciones de actualidad política las peculiaridades de su humor?

Juanjo Sáez ha sabido observarse a sí mismo y a su entorno y reinventar su mundo a través de una profunda crítica, unas veces amable y otras no tanto, que es espejo de deliciosa deformidad de nuestras coordenadas espacio-tiempo.



Record Store Day

17 de abril


La verdad es que hace poco tiempo que el MP3 entró en nuestras vidas pero parecen siglos, tanto que echar la vista atrás y recordar que la única manera de obtener, comprar, consumir y disfrutar música en un formato físico (sin depender de préstamos de amigos) fue hasta los 80 el hoy "objeto cotizado" vinilo.

La tienda de discos, fetiche en los 70 y 80 como el jukebox de los 30 a los 50, fue el paraíso de los melómanos, de los músicos, de los maqueteros, de los insaciables curiosos y hasta de los padres despistados en el cumpleaños de sus hijos. Algo tan básico, esa pasión desenfada de 'conossieur', se refleja con exactitud en la película de Stephen Frears "Alta Fidelidad" y parte de ese espíritu es el que se pretende recuperar con el Día de las Tiendas de Discos.

Competir con las grandes cadenas y centros comerciales no es tarea fácil para el comercio de barrio y en particular para las tiendas de discos. Como las zapaterías o las fruterías, estos comercios están de capa caída y muchos han cerrado en los últimos años. La crisis del sector es preocupante, pero los incondicionales no se rendirán tan pronto.

El 17 de Abril es un día para reivindicar nuestra pasión favorita y devolverles algo de lo que nos dieron cuando éramos más jóvenes. En España sólo Disk K7 en aparece en la lista de tiendas asociadas, pero seguro que todas se hacen eco de la iniciativa. Por desgracia, las actuaciones y los lanzamientos especiales para este día están limitados a países y tiendas y la mayor parte de ellas en Estados Unidos.

Entre los lanzamientos encontramos sugerentes y calentitas propuestas para captar nuestra atención: Flaming Lips - "Dark Side Of The Moon" (500 copias), Charlotte Gainsbourg - "Heaven Can Wait" / IRM -"Sunset Sound Sessions" (400), Jesus & Mary Chain - "Just Like Honey/Head" (750), Factory Records: Communications 1978 - 92 (750), Pavement - "Cut Your Hair" / Grounded (500), Crystal Castles "Doe Deer" (500), Sonic Youth "Hits Are For Squares" (500), Beach House "Zebra" (700) y así hasta el infinito. Todo depende de lo extenso de tus fondos y tu capacidad de sacrificio. Siempre encontrarás algo que comprar.

Y entre los grupos conocidos que actuarán en algunas de las tiendas encontramos a Yo La Tengo, Drive by Truckers, No Age, Jonsi (Sigur Ros) o Dr. Dog por no citar el resto de la extensa lista entre la que también se encuentran los clasificados para The Battle of the Bands.

Si te gusta la música tanto como a nosotros, el próximo sábado 17 de abril tienes una excusa más para acercarte a tu factoría de sueños favorita y hacerte con un pedacito de arte. En mi caso "Teen Dream" de Beach House estaría muy bien.



The impossible project

Fotografía instantánea


Han pasado más de cinco meses desde que The Impossible Project llegó a mis oídos por primera vez y hasta el pasado 22 de marzo no se materializaron todas las promesas que este grupo de aventajados emprendedores tenía en mente.

Los amantes de la Polaroid, tanto aficionados como profesionales, se quedaron huérfanos cuando la compañía anunció el cierre de sus factorías en 2008 y se pasó al mercado digital en una huida hacia adelante en la carrera por el mercado del ocio fotográfico.

Desde que revolucionara el mercado al crear en 1947 la primera fotografía instantánea -cámara y película auto revelable que positivaba la imagen en 60 segundos-, Polaroid se había instaurado en las casas y los corazones de muchos adolescentes y aventureros y también en las experimentadas manos de fotógrafos amantes de texturas y pigmentos menos homogéneos y ortodoxos que los de la fotografía tradicional.

En Octubre de 2008 TIP compró el stock de películas y la última planta de producción de fotografía instantánea en Holanda. A la vez reclutó a un grupo de reputados profesionales -todos ex trabajadores de Polaroid- para desarrollar una película más barata que la original y recuperar el espíritu primigenio de la marca.

Después de unos años de intensa experimentación y probaturas, sus sueños se han hecho realidad, por fin se puede comprar PX 100 Silver Shade, película instantánea en material monocromo en edición limitada optimizada para las cámaras Polaroid SX70.

Y esta es sólo la primera referencia de la serie, esperemos que haya más, sobre todo 600, que era el modelo más extendido y accesible de todo el catálogo Polaroid. Mientras tanto puedes consolarte con series artísticas y comprar los últimos stocks de cámara y película conjuntamente. Su web es visita obligada. No les pierdas la pista, podrían hacerte muy feliz.


13 Newsletter · fundado en Enero de 2004