|
|
|
|

Centraal Museum Utrecht Hasta el 8 de febrero
La moda es tan caprichosa como sus creadores, y con Viktor Horsting y Rolf Snoeren la máxima alcanza cuotas que superan el concepto de obra de arte. Así llevan tiempo reconocidos en los mentideros más selectos como orfebres de la alta costura y paladines del espíritu rebelde y 'avant garde' de pioneros como Jean Paul Gaultier o John Galliano.
Los niños mimados de la moda han visto cómo sus diseños eran adquiridos por reconocidos museos como el Kyoto Costume o el Musée de Mode et du Textile de París, y ahora llegan al Centraal Museum de Utrecht tras su paso por la Barbican Art Gallery de Londres.
Se podría decir que se los rifan y no es para menos. Sus excéntricas creaciones, la fina ironía destilada, su personal leit motiv creativo, su perfume Flowerbomb y sus aproximaciones al mundo terreno (vía colección para H&M) los han encumbrado a los altares de los 'fashion victims'.
En la exposición puede uno deleitarse con sus diseños de alta costura en Bedtime Story o sus recreaciones más cercanas al performing art como Russian Doll. Quizá lo más sorprendente sea la simulada casa de muñecas gigante donde muñecas de porcelana en miniatura (manufacturadas artesanalmente) recrean al detalle los modelos originales V&R. Hasta los peinados son fieles a los que lucían las modelos en la pasarela de París.
Desde hoy Utrecht, asociada tradicionalmente al tratado de la unión europea, luce con orgullo su particular aproximación al universo V & R.
|

Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles Hasta el 25 de enero
Fue en los 80 cuando la artista francesa de nacimiento y neoyorquina de adopción, Louise Bourgoise -que ahora tiene 97 años- comenzó a recibir 'homenajes' a toda su carrera con la organización de exposiciones retrospectivas. Esta vez la experiencia se vuelve a repetir de la mano del Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles en colaboración con la Tate de Londres y el Pompidou de París.
La muestra comienza en los años 40, cuando la artista realizó la serie pictórica 'Femme Maison', basado en mujeres amas de casa. Una mirada un tanto 'voyeur', sobre la mujer cuando cree no ser vista por nadie.
De la misma época data 'Personages', esculturas que realizó una vez establecida en Nueva York e influenciada por los rascacielos que la rodeaban, ya que unió el concepto de la forma humana con el de arquitectura.
La vocación de Bourgeoise por la experimentación con los materiales floreció en los 60. Obras como 'Fillete (Sweeter Version)' o 'Le Trani Episode', hechas de yeso y látex, son trabajos muy orgánicos que combinan órganos sexuales masculinos y femeninos.
En la muestra también está presentes sus esculturas de mármol, material que comenzó a trabajar a finales de los 60, y una instalación fundamental en su carrera, por lo que de Bourgeoise hay en ella, 'Destruction of the Father', de 1974. Representa el terrible momento de la cena familiar, en la que su padre somete a mujer e hijos hasta que los retoños agarran al padre, lo descuartizan y devoran.
En la serie 'Cells', ya de los años 80, Louise experimenta con el espacio a través de instalaciones a gran escala, como la autobiográfica 'Cell (Choisy)', sobre la casa en la que habitaba su familia en Choisy-le-Roi.
Por último, la exposición incluye las esculturas de los últimos años de su carrera hechas a partir de telas propias y de su casa recicladas y que están asociadas a personas, lugares y acontecimientos remarcables de la vida de la artista, como un diario vivo.
Louise Bourgeois nació en París en 1911, en pleno apogeo del Cubismo. Estudió arte en la Escuela del Louvre, la Académie des Beaux-Arts, la Académie Julian y en el Ateneo Fernand Léger, hasta que emigró a Estados Unidos en 1938, donde continuó sus estudios en la Art Students League de Nueva York.
En España, el Guggenheim de Bilbao ha puesto gran atención en la artista con la adquisición, en 2001 de una de sus obras de gran formato, 'Maman', una 'patilarga' araña de acero y mármol que representa la maternidad y al mismo tiempo el instinto -de cuando caza sus presas con la seda con la que teje su tela-.
|

Museo Thyssen-Bornemisza-Fundación Caja Madrid, Madrid Hasta el 11 de enero
Años antes del estallido de la Primera Guerra Mundial ya se fue gestando el clima político, económico y social previo a la contienda. Una forma directa y muy gráfica de percibirlo es a través de las obras de los artistas del momento.
Las motivaciones, inspiración y tendencias que coparon el arte de vanguardia -desde el expresionismo y cubismo hasta la primera abstracción, pasando por el futurismo y el vorticismo- están patentes en la muestra conjunta del Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid.
Son más de 200 obras pictóricas y escultóricas realizadas entre 1913 y 1918, un período de gran actividad por parte de los autores y en las que se refleja la influencia del clima belicista.
Aparte de que se ha conseguido reunir a 68 artistas diferentes como Man Ray, Klee, Kandinsky, etc., cabe destacar que muchas de las obras expuestas son prácticamente inéditas, cedidas por prestadores de 16 países y que apenas se han mostrado públicamente.
Pero la singularidad de la exposición reside, ciertamente, en la calidad y en el propio contenido de las obras. Los óleos de Franz Marc, en el inicio de la muestra, dan una visión atormentada de la vida y en los que se busca una huida -'El Sueño', 'Montañas'-. Pero son muchos otros los temas conductores: el ejército, la ciudad, los nacionalismos y el patriotismo, la muerte...
Los soldados, o el personal 'uniformado' son de los motivos más recurrentes de la exposición, por ejemplo, en los cuadros de Emil Noide, que plasma soldados ateridos por el frío perfectamente equipados. Aunque más comunes son las representaciones de soldados anónimos, a caballo o en las trincheras, viviendo directamente el horror de la guerra absurda.
Uno de los cuadros con mayor carga expresiva de este último grupo es el 'Autorretrato como enfermero' de Max Beckmann. La mirada del artista refleja una mezcla de sentimientos difícil de explicar pero que quizás sólo pueda entender alguien que haya pasado por una guerra sin sentido -como son todas las guerras-.
Personalmente, me ha llamado la atención que se trate de una exposición atractiva desde el punto de vista del color. Es decir, eran de esperar obras con colores predominantes como gris, negro, marrón, mientras que ocurre todo lo contrario. Los colores son vivos, como si los autores quisieran atraer la atención del espectador y comunicar mejor lo que les rodeaba.
Ejemplos perfectos son las obras 'Paisaje apocalíptico' de Ludwig Meiner, donde las bombas se asemejan a fuegos artificiales, o 'A.D. 1914', de Man Ray, una mezcla de belleza y horror de hombres angulosos y redondeados, rojos y azules, que combaten cuerpo a cuerpo. El trabajo con la luz en esta obra es extraordinario.
¡1914! es una muestra altamente recomendable. No hace falta decir que deja marca y que es imprescindible para vislumbrar algo de entendimiento de uno de los episodios más importantes de la historia.
|

Quedan pocos días para que realice la transacción, tengo que echar mano al freno, mis caprichos empiezan a hacer estragos, ni aislando el bolsillo con plomo... de todos modos, la última dádiva que me he dedicado es sin duda de las mayúsculas, y para el posible escéptico, que se de una vuelta por la página de Invisible birds y disfrute de las fotos que han colgado de su próximo lanzamiento, una edición manufacturada limitada -60 ejemplares- del último trabajo de Colin Andrew Sheffield, Signatures. La fecha de salida del volumen - 10 de diciembre- no es casual, es la fecha en la que se celebra el centenario del nacimiento de uno de los compositores más grandes: Olivier Messiaen.
Invisible birds es un sello fundado por Diane Granahan y Matthew Swiezynski. La premisa del sello es editar trabajos -cds y dvds- manufacturados de trabajos realizados con temas relacionados con los pájaros y los lugares que habitan. Tema que da mucho de si, basta con imaginar la cantidad de obras y simbologías que se han desarrollado partiendo de estos animales. Precisamente Messiaen fue uno de los creadores que más provecho sacó a su dedicación a la ornitología.
Entre los artistas que componen el elenco de colaboradores podemos encontrar a Tarrl Morley, Richard Skelton y a Steve Roden, entre otros. De hecho di con este sello siguiendo la pista de Steve Roden, http://www.inbetweennoise.com/, su Resonant cities, -trente Oiseaux 2003-, resulta imprescindible, -sé que suena a tópico puro y duro, pero es que es así- por citar uno de los trabajos más destacados en su prolífica carrera.
En definitiva no paséis por alto la visita, del todo obligada, a este sello tan singular que espero que siga produciendo trabajos tan exquisitamente bellos como aquel momento que ahora me viene a la cabeza, no sé exactamente en qué libro, sé que era de Italo Calvino, creo que en Palomar, hay un párrafo en que se habla del lenguaje de los pájaros, y si no recuerdo mal alguien apunta que quizás no se trate de descifrar los sonidos que emiten, de hacer inteligible su canto, al contrario, quizás se trate de descifrar los silencios que guardan.
|

LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, Gijón Hasta el 16 de marzo
El título de esta exposición viene inspirado por el poema de Antonio Machado, "Caminante no hay camino", que, aplicado a la propuesta de LABoral, se refiere a los viajes "reales o imaginarios" de los artistas que participan, por el paisaje asturiano y por otros lugares remotos y montañosos.
A través de fotografías y vídeoinstalaciones, estos catorce artistas nos trasladan un espíritu de peregrinación. LABoral ha querido introducir la influencia del próximo Camino de Santiago: viajes hacia emplazamientos icónicos o hacia lugares de resonancia histórica, pasando por senderos por los que han discurrido miles de peregrinos.
Viendo algunos de los trabajos que se presentan también es importante el concepto, incluido en el poema de Machado, de "al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar", es decir, paisajes desolados, como los paisajes de bruma de Axel Anta, que también propone la serie "Estructura para pájaros", un curioso hallazgo del artista que simboliza el acercamiento del hombre a la naturaleza.
Algunos de los artistas también plantean el lado más salvaje al adentrarnos en terrenos agrestes, como Roberto Lorenzo con su trabajo audiovisual, "La Ruta", una proyección que comienza en un tupido bosque, o Gabriel Díaz, con "Aliento del Chomolugma", un fotomontaje de una cordillera de montañas nevadas y desérticas.
La parte más analítica la aporta la artista de Singapur asentada en Londres, Erika Tan, cuyo principal campo de trabajo es el audiovisual -también presente en la muestra-. Su reciente trabajo, "La Imposibilidad Sintáctica de Acercarse con un Corazón Puro" es una extraña serie que se asemeja a un estudio de una montaña, como si la artista se hubiera quedado en la intención de representar la naturaleza sin llegar a "hermanarse con ella".
"There is no road" es, en suma, una mirada contemporánea a la naturaleza comisariada por el director de la productora audiovisual para galerías inglesa, Film and Video Umbrella, Steven Bode.
|

Cathrin Schulz C/O Berlín Hasta el 18 de enero
... Y cerró Tempelhof. La noche del 31 de Octubre despegaron los dos últimos aviones del mítico aeropuerto situado en el centro de Berlin. Tempelhof posee un papel fundamental dentro de la historia de la aviación y de la historia de Europa.
En 1909 desde esa misma zona, Armand Zipfel y Orville Wright realizaron las primeras pruebas de aparatos voladores. A principios de los años 40, una vez construido el edificio principal, se convirtió en el aeropuerto con mayor tráfico aéreo del mundo, con un promedio de 90 vuelos diarios.
Poco tiempo más tarde se convirtió en la edificación más grande jamás construida en la era moderna. Durante el transcurso de la segunda Guerra Mundial fue la principal vía de comunicación de Hitler, hasta llegó a esconder en los búnkers subterráneos su supuesto tesoro personal. Tras la división de la ciudad de Berlín y el inicio del bloqueo soviético, se convirtió en el 'puente aéreo aliado' realizando la mayor tarea humanitaria aérea de la historia.
Durante año y medio despegaron desde sus dos breves pistas 280.000 aviones, uno cada 90 segundos durante las 24 horas del día, que abastecían de alimentos, carbón y medicinas a todo el bloque de Berlín Occidental. La necesidad de unas pistas mas grandes para adaptarse a los nuevos modelos de aviones y los problemas por estar situado en el centro de Berlín hicieron que cayera en desuso, y su elevado coste de mantenimiento lo llevo al cierre definitivo hace poco más de un mes. Tempelhof está cargado de recuerdos y sueños. Este conjunto arquitectónico urbano es monumental, parece siempre estar en calma y soberano. Cathrin Schulz evoca poderosamente esta majestuosidad en la composición de esta serie fotográfica.
A través de la reducción formal y la acentuación de los colores, crea la posibilidad de una mirada libre -fuera del tiempo- de este aeropuerto. Atrapa los primeros planos, se recrea en los detalles constructivos y condensa los momentos singulares dentro de su propia autenticidad. Con el uso de la manipulación digital intensifica todos los detalles y las estructuras que, de algún modo, escapaban al visitante ante la monumentalidad del edificio. Combinando conceptos tales como el aumento de los contrastes, la saturación de colores, la falta de presencia humana, el uso de la tonalidad, la apertura de planos e inspirándose en la tradición fotográfica de la Escuela Becher -conocidos como los padres del Neobjetivismo, la escuela alemana centrada en el estudio de la fotografía documental realista y en las construcciones industriales- transmite un carácter atemporal a esta serie de fotografías, tal y como debe ser recordado Tempelhof. El vestíbulo de la C/O Berlin, expone estas fotografías, esperemos que sean parte de un futuro libro dedicado a este aeropuerto, ya que por motivos históricos y estéticos, Tempelhof se lo merece.
|

Manel Discmedi, 2008
Llegado el mes de diciembre, lo más normal es que aparezcan varios discos que intentan hacerse un hueco dentro de las listas de 'lo mejor del año'. Son las que marcarán las ventas -y cómo no, las descargas- de los primeros meses del año.
Dentro de estas listas, lo único que suele aparecer son discos que, o bien han sentado conceptos, modas y copado entrevistas a lo largo del año, o que lo que simplemente hacen es alimentar el ego mediático/intelectual de quien ha realizado la propia lista. El disco de estos cuatro barceloneses escondidos bajo el nombre de Manel, ha quedado en cuarentena dentro de mi colección de discos. Las pocas críticas leídas antes de escuchar el disco me hacían presagiar lo peor. Al escaso año y medio de su formación, e incluso antes de tener su primer disco, han recogido tantos premios, elogios y referencias con grupos selectos que hacían intuir un 'bluff' comercial basado en la esperada consagración del pop/rock catalán. Gracias a dios, estaba totalmente equivocado. Al escuchar el disco de Manel partiendo 'desde cero', aislándome de todos los prejuicios o comparativas, consigo degustar todos los matices como si estuviera delante de un buen vino. Las instrumentaciones, las texturas de los sonidos, las letras inteligentes, los personajes que habitan dentro de las canciones, los porqués, las referencias 'bien entendidas', los guiños respetuosos, el espíritu alegre, la tradición... ¡Vale!, 'Els millors professors europeus' es un disco directo, sencillo, bonito, puro y natural, y es así como se nos ha presentado: ukuleles, organillos, trompetas, trombones, banjos, orquestillas de feria y silbidos, Barcelona, paseos por las Ramblas, fiestas en el barrio de Gracia, amor, alegría, optimismo, sonrisas, Beirut, Sisa, Riba, Antonia Font, Herman Düne y hasta -¿por qué no?- Manu Chao.
No hace falta seguir hablando del disco, 'Els millors professors europeus' no defraudan, lo mejor que podemos decir es que sencillamente 'Manel suenan a Manel'. No lo pensemos más, sigamos disfrutándolos, volvamos a poner el disco.
|
|
13 Newsletter · fundado en
Enero de 2004
|
|