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ESCRITO POR VICKY BOLAÑOS - PÁGINA 1


Olafur Eliasson: Innen Stadt Außen

Martin-Gropius-Bau, Berlín
Hasta el 10 de agosto


Son muchos los artistas que buscan que el espectador experimente con sus trabajos, que tenga una visión propia de la obra fruto de su interacción con ella. Olafur Eliasson, artista danés-islandés residente en Berlín, busca, además, crear "comunidad" con sus obras. Uno de sus principales objetivos es integrar al espectador en el espacio, de modo que lo pueda compartir con otras personas.

El Martin-Gropius-Bau de Berlín ha organizado la primera exposición individual de Olafur Eliasson en una institución berlinesa. Está centrada en los trabajos que el artista ha realizado en relación con la ciudad, e incluso se ha rescatado una obra específica para el museo. Se trata de "The blind pavilion" (El pavellón ciego), que ya pudo verse en la capital alemana en 2003. Consiste en una construcción de acero y cristal en cuyo centro el visitante está rodeado de un entorno oscuro que crea, por tanto, sensación de ceguera cuando uno se ubica en el centro de la obra.

Es sólo un ejemplo de lo que consiguen las obras de Eliasson. Y es que, más que arte, él considera su trabajo "experimentos" que huyen de que el espectador se mantenga estático cuando observa una obra. Otras piezas/experiencias que contiene esta retrospectiva son Mikroskop, Model Room, Spiegeltunnel y diversas intervenciones en la ciudad. Mikroskop es una estructura de aluminio, espejos y láminas metálicas que crea una sensación de infinidad.

Model Room, una obra de 2003, consiste en una habitación repleta de maquetas y prototipos de figuras poliédricas y esféricas de distintos materiales. Algunas se han transformado en objetos reales que presiden o han presidido lugares públicos. Spiegeltunnel consiste en espejos de distintas dimensionen que reflejan realidades individuales. Es la manera que tiene Eliasson de hacer el espacio accesible. Muchas obras estarán diseminadas en numerosos lugares de Berlín.

El artista, que nació en Dinamarca en 1967 -de padres islandeses-, se preparó en la Real Academia Danesa de Arte. Empezó a trabajar en 1996
con el arquitecto Einar Thorsteinn, quien le inculcó los conceptos de espacio y geometría. Grandes centros de arte de todo el mundo han acogido las obras experimentales del danés. Las cascadas que creó en New York, especialmente la del puente de Brooklyn, -acompañando una exposición en el MoMA-, ha sido una de sus últimas intervenciones más sonadas.

"The weather project" convirtió el hall principal de la Tate de Londres en un microclima de luces y sombras en 2003. Dos años más tarde asombró de nuevo al público con la obra "Your black horizon", en el Thyssen-Bornemisza de Madrid, un pabellón pintado de negro en su interior en el que un haz de luz lo dividía en dos. Los experimentos de Eliasson, también profesor en la Universidad de Berlín, continúan en su taller-laboratorio en el que a veces trabaja incluso con científicos.



Henri Cartier-Bresson. The Modern Century

MoMA. Nueva York
Hasta el 28 de junio de 2010


La fotografía es "poner la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo eje". Para Henri Cartier-Bresson (1908 Seine-et-Marne-2004 Provence) la fotografía, además de su pasión o su medio de ganarse la vida, era una manera de vivir, de conocer el mundo a nuestro alrededor.

A Cartier-Bresson le fascinaba lo que le rodeaba, y podemos comprobarlo en la primera exposición dedicada al fotógrafo desde su muerte, en 2004, que acoge el MoMA de Nueva York. Su obra vuelve al museo neoyorquino, donde pasó por primera vez en 1946. Esta vez recoge una amplísima retrospectiva de 300 piezas agrupadas por temáticas y que permite hacerse una idea de su evolución.

Cartier-Bresson comenzó a centrarse en la fotografía en los años 30, después de estudiar pintura y más concretamente la corriente del Surrealismo. Durante esa década ayudó a definir el 'modernismo fotográfico', con una cámara compacta que captaba momentos de la vida cotidiana. El uso de esas cámaras permitía a los fotógrafos ser más libres -hasta entonces llevaban pesados y poco prácticos equipos- y colarse de verdad como espectador privilegiado de la vida ajena.

Así lo comprobamos en la serie de primeros trabajos de Cartier-Bresson, que entre 1929 y 1933 estuvo en Francia, Italia y España, entre otros países, captando el surrealismo callejero. Cartier-Bresson captaba momentos espontáneos, muy intensos, donde se percibe que el sujeto fotografiado ignora que le enfocan -denota la gran paciencia y sentido de la oportunidad del autor, que hallaba el encuadre perfecto en el momento preciso-.

En realidad, el fotógrafo francés estuvo viajando durante 50 años por todo el mundo. A partir de la II Guerra Mundial su trabajo se centró en el fotoperiodismo, de ahí que fundara, en 1947 la agencia Magnum Photos junto con Robert Capa, David Seymour, William Vandivert y George Rodger. Sí, en la muestra podemos ver muchas instantáneas de campos de refugiados en India, de la Alemania post-nazi, de una Europa desecha cuyos habitantes van reconstruyendo.

La muestra también recoge muchos contrastes entre Oriente y Occidente. Vemos la extrema pobreza de la India -Cartier-Bresson fue, además, testigo de la muerte de Gandhi en 1948-, el trabajo a destajo y el retraso industrial de China. Por contra, dos 'nuevos mundos'. Unos EEUU que han superado la época de las fábricas y despegan en el capitalismo; la verdadera URSS, que aunque a ojos de los norteamericanos quería parecer un país fuerte económica y tecnológicamente, vemos que era, en realidad, un país agrícola y atrasado sometido a una férrea dictadura. El francés fue el primer fotógrafo autorizado en el país.

Cómo no, no faltan los retratos de personajes muy relevantes de la esfera de la pintura, literatura, cine, arquitectura... fotografías de Truman Capote, Simone de Beauvoir, Matisse, Max Ernst, John Houston y muchos más, para Ediciones Brown. Celebridades aparte, vale la pena sumergirse en la obra de Cartier-Bresson. Su manera de unir ojo, cabeza y corazón se refleja con tal sensibilidad y maestría que realmente uno puede convertirse en observador privilegiado del comportamiento humano. Ese es su legado.



Miquel Barceló. 1983-2009 La solitude organisative

CaixaFòrum, Madrid
Hasta el 13 de junio de 2010


Ver de cerca extensa obra de un artista considerado genio en vida es obligado. Poder hacerse a la idea de cómo refleja "su realidad" sobre cualquier material, e incluso ver trabajos que nunca antes se habían mostrado en público es un privilegio. Así se ha concebido la exposición de Miquel Barceló "1983-2009 La solitude organisative", que puede verse hasta junio en el CaixaFòrum de Madrid. Antes de entrar en el edificio diseñado por Herzog y de Meuron, la escultura en bronce "Gran Elefant dret" nos imbuye de inmediato en el imaginario del artista.

"No es una retrospectiva clásica", afirma su comisaria, Catherine Lampert, quien ha organizado la muestra de 180 piezas del artista de Felanitx (Mallorca) como si fuera el taller donde trabajaba en París, allá por los 80. Siete salas con siete temáticas plenamente dotadas de sentido si se toman como referencia las etapas vitales y de creación artística de Barceló.

La muestra comienza por obras, sobre todo de los 80, en las que el mar -referencia presente en casi toda la obra de Barceló, por su origen isleño- es protagonista, la biblioteca y el estudio. "L' Amour Fou" preside la sala, un cuadro de gran formato en el que el artista yace tumbado con una erección sobre la mesa rodeado de miles de libros, alcohol... Sigue con "Un léxico de esperanza humana", acuarelas inéditas sobre la Divina Comedia de Dante.

El recorrido enseguida se torna más orgánico, con "cuadros que pertenecen al mundo terrenal". Obras con densas capas de materia, como "Bodegón rosa" o "Animales del mar", una 'pista' realizada en cerámica de su obra más cercana a la divinidad, "La multiplicació dels pans i el peixos" que se encuentra en la Capilla del Santísimo de la Seu de Palma.

En "Huir del exceso" encontramos, una de las fases más introspectivas de la trayectoria del felanitxer. Cuadros difícilmente descifrables, ya que datan de finales de los 80, cuando realizó una travesía por el desierto del Sáhara. Y es que han sido muchos sus viajes de 'descontaminación' del mundo occidental, a Níger, al país Dogon -en Mali-, donde Barceló viajaba frecuentemente en los 90 ya que incluso tenía un estudio en Gogoli. De esto último la muestra contiene muchas acuarelas sobre papel, como si el artista, en lugar de fotos, prefiriera plasmar la realidad según él la concibe.

Cierra la muestra "Retratos", una serie sobre las personas y lugares que conoce y admira Barceló, otra visión muy personal de ver lo que le rodea. Imposible acabar esta reseña sin referirnos a la obra -reciente, de 2008- que da nombre a la exposición, "La solitude organisative", un gorila sentado en una habitación blanca. Como el mismo Barceló ha explicado, es un autorretrato que simboliza su evolución: primero pintaba a cuatro patas, mientras que ahora crea de pie.



Lucien Freud. L'Atelier

Centre Pompidou, París
Del 10 de marzo al 19 de julio


Lucien Freud tiene una particular forma de ver la realidad, una -su- realidad extremadamente cercana, la de su taller, su jardín, su reflejo desde insólitos ángulos, su familia, amigos, modelos... El pintor y grabador británico (Berlín, 1922), aunque no posee una prolífica producción, está considerado como uno de los padres de la nueva figuración y sus cotizadas obras se encuentran entre las principales colecciones museísticas del mundo -la Galería Nacional de Australia pagó 7,4 millones de dólares por su cuadro "Después de Cezanne"-.

El Pompidou de París ha organizado una retrospectiva del artista con 50 obras de gran formato, junto a otras obras gráficas y fotografías de su taller londinense. Lucien es nieto del creador del Psicoanálisis, Sigmund Freud, e hijo del arquitecto Ernst Ludwig Freud y de Lucie Brasch, una familia judía residente en Berlín. En 1934 decidieron emigrar al Reino Unido, para escapar del creciente nazismo.

Lucien, cuya vocación era la pintura, acudió a formarse a varias escuelas en Devon, a la Central School of Art de Londres y a la Escuela de Pintura y dibujo Cedric Morris's East Anglian, tras lo cual se alistó como marino mercante, por un breve periodo en 1941. Por entonces, el joven artista ya destacaba y comenzó a vender algunos cuadros a amigos de sus padres. En 1943 entró a formar parte de un taller en Paddington, un barrio popular de Londres destruido por los bombardeos. Ese entorno es el que le marcaría su producción durante muchos años.

"The Painter's Room" (1944), es un cuadro que generó otros trabajos, muy cerca del surrealismo, basados en espacios, personas, plantas... Ya en los 50, después de conocer a artistas como Bacon, Giacometti o Picasso; participar en su primera exposición individual en la Lefevre Gallery y de trabajar en Londres, París, Italia y Grecia, decidió dedicarse enteramente al género que más le ha caracterizado y del que encontramos la mayoría de trabajos en el Pompidou, el retrato -y también el desnudo- con la técnica del empasto.

Encontramos trabajos de inspiración expresionista, de mujeres desnudas que yacen con los ojos cerrados en una cama, personajes de su entorno cercano -amigos y parientes, como su madre, a la que retrató repetidamente- y autorretratos. El artista también cuenta con retratos de pincelada más fina, que reflejan todos los detalles de la composición, en los que Freud plasma escrupulosamente la sencilla belleza y realidad del protagonista con curvas sinuosas y sombreadas, vello, lunares...

En los últimos 15 años se han sucedido múltiples muestras del trabajo de Freud en todo el mundo. Años en los que su producción no ha parado. El Pompidou reúne pinturas en las que el británico halla la inspiración y reinterpreta obras de Constable, Chardin o Cézanne, además de retratos -de personas y en ocasiones, de sus mascotas- y autorretratos. Una obra muy autobiográfica y dotada de gran belleza, significado y aguda mirada.



Purpose

Webzine francés


Es muy común encontrar, en plataformas como Issuu o Scribd, publicaciones independientes online de fotografía, aunque muchas de cuestionable calidad. Si bien es cierto que ofrecer buenos contenidos, en la mayor parte de las ocasiones va ligado a una inversión, en el caso de la publicación que nos ocupa, el webzine francés "Purpose", se escapa a esa regla.

Ya cuentan con nueve números publicados y lo que les caracteriza es que son monotemáticos y conjugan el trabajo de fotógrafos muy conocidos, como Robert Doisneau, Lee Friedlander o Doug Dubois, con artistas noveles o menos conocidos, sobre todo franceses y de otras procedencias. Asimismo, cada número lleva asociadas a su temática canciones -cuidadosamente escogidas- que te permiten, mientras pasas las páginas, disfrutar de una experiencia multimedia completa.

Según ves números anteriores se puede comprobar cómo ha ido mejorando la calidad en todos los sentidos. Así, en el último número, dedicado al trabajo, se combinan fotos de operarios trabajando en antiguas fábricas francesas de los 60, oficinistas de los 70, hasta llegar a fotografías como las de David Moore. En lasu serie "Office" nos muestra a oficinistas sobre fondo negro, con una iluminación llena de sombras y matices que hace destacar el estado de alienación de esas personas.

También vemos puestos de trabajo vacíos al final del día, fábricas en las que los obreros se echan la siesta en cualquier rincón y series muy sociales, como el de la pareja Raphaël Dallaporta y Ondine Millot, titulada "Esclavage domestique", donde hablan las imágenes -grandes edificios sombríos, inhóspitos en medio de la ciudad- y las propias palabras: historias por escrito de mujeres inmigrantes que entraron a trabajar con familias francesas y fueron humilladas y explotadas.

Y es que ese es el espíritu de "Purpose", como lo concibieron sus creadores, Francesca Alberti (historiadora del arte), Paul Demare (director de arte) y Gilles Raynaldy (fotógrafo), consiste en abarcar temas sociales desde múltiples perspectivas y con los que los usuarios se sientan identificados. Tal vez lo más increíble de este proyecto es que no cuente con financiación -a primera vista-. En su web piden donaciones y anuncian que están buscando socios y editores que lleven a cabo sus iniciativas. En el próximo número, que saldrá en primavera, nos esperan fotos relacionadas con el deseo en tono social, político, cotidiano... yo ya lo tengo en la agenda.


13 Newsletter · fundado en Enero de 2004